Ser más que humano y convertirse en mediador, guía, interceptor y preceptor de un conocimiento que cada vez se vuelva más complejo significaría para muchos, desempeño, labor y ajetreo. Para otros tantos tan solo significa Vivir y ser parte de un proceso experimental que día a día rompe esquemas que en cuanto a socialización y humanización se refiere.
Estar parado en medio de ellos – los pupilos – da cierto aire de grandeza, te conviertes en un héroe que no lleva capa sino delantal, y que no tiene más fuerza que mostrar que su propio conocimiento, y crear relaciones entre lo extraño, lo raro y lo real. Esto es juicio para que te puedan catalogar (ahí en medio de ellos) como lo que eres: Un Profesor.

















