Soy un evangelizador de la tele. Quiero decir, de la buena tele. Y ya sé que como todo es bien relativo, y no faltará quien ponga peros, entonces diré más bien que soy un evangelizador de la tele que yo veo. Creo que queda mejor.
Chuliado este punto, sigo.
Aclaro que veo muy poco el televisor. No, no es un error. Miro muy poco ese aparato, el electrodoméstico llamado televisor, aunque sí consumo mucha televisión en el computador (en descarga o en streaming).
















